ABATTE
Y EL HISTÓRICO MUNDIAL
Agustín
Abratte, arquero de la Primera División de hockey masculino sobre césped del
Club Atlético Ducilo, integró la nómina de la Selección Argentina en la Copa
del Mundo, en junio, disputada en Holanda, donde consiguieron el tercer puesto.
Fue uno de los tres Dulcileros, junto a Matías
Paredes y Javier Braña, que
representaron a la ciudad en este gran evento, en el cual se metieron por
primera vez entre los cuatro mejores del mundo, y se quedaron con la medalla de
bronce. Una participación histórica.
Para el cordobés Abratte era su primer
certamen de mayores vistiendo los colores albicelestes, y con relación a la
experiencia aseguró que “la verdad fue espectacular, todo salió increíble; fue
perfecto. La organización, los compañeros, el grupo, todo perfecto… y ni hablar
del resultado, que viene como consecuencia de todo el resto, del buen grupo, de
haber venido trabajando desde hace mucho tiempo, y muy bien”. Y agregó: “hay
chicos que hace muchos años juegan en el Seleccionado y que nunca habían
logrado algo de tal magnitud, y poder haberlo compartido con ellos; que te
transmitan eso, porque por ahí para uno que no vivió los tropiezos o los
torneos anteriores, te transmiten todo eso y lo vivís como una experiencia
única. Lo vivís como algo único, que es lo que fue”.
Agustín tuvo sus primeros minutos en el
cuarto partido, ante Corea, donde ganaron 5-0, como así también en el cotejo
siguiente, en la goleada, ante Sudáfrica por 5-1. Respecto a ello, afirmó que
fue “increíble. Una sensación única. Además, el marco, el entorno, el estadio
enorme, estar ahí adentro, es lo máximo que se puede aspirar en cualquier
deporte, con el Seleccionado, con tu equipo, en un Mundial, sacame la foto y ya
está”. Si bien “iba preparado, como se había dado todo, para acompañar al
equipo y estar lo mejor posible por si necesitaban que juegue. La verdad es que
estaba dentro de mis pensamientos que por ahí ni pise la cancha y estar
solamente apoyando al equipo, y a Juanma – Juan Manuel Vivaldi, arquero
titular- que estaba en un gran nivel; mi gran objetivo era ese, estar ahí,
aprender, sumar experiencia, y vivir todo lo mejor posible. Por suerte se
dieron las cosas para que pueda entrar algunos minutos en algunos de los
partidos, así que todo más que perfecto”.
De esta inolvidable experiencia, Abratte se
llevó “muchas cosas. Forma de ver el deporte, diferente, muy cercana a lo
profesional, viendo cómo se manejan los otros jugadores del resto de los equipos.
Estar en una ciudad donde uno de los deportes más importante es el hockey,
vivirlo de esa manera, como lo viven ellos, te transmiten esa importancia de lo
que estás haciendo. Se trae muchas pilas para seguir trabajando y traer un poco
de esa vivencia y experiencia y poder compartir con el entorno de uno, y
queremos que lo puedan vivir como nosotros”.
Agustín arrancó jugando al hockey a los 11
años, en Córdoba, su tierra natal, casi por casualidad: “mi hermano mayor
jugaba, y un día fui a ver en un torneo Seven interno, y jugué de arquero;
después lo hice de jugador, y un día en un partido faltaron los dos arqueros,
me cambié, y nunca más me saqué los palos”, explicó. A su vez, llegó a Ducilo
en 2012, cuando el arquero se iba al exterior, participó durante seis meses y
volvió a su provincia por temas personales, sin embargo, a comienzos de este
año se instaló en Berazategui.
En la Selección Mayor esta es su primera
experiencia, mientras que en U21 fue partícipe de encuentros oficiales en un
Sudamericano en Chile; no obstante, a sus 28 años le llegó el turno, y fue un
sueño cumplido, aunque aún quedan algunos dando vuelta: “no sé si los sueños se
dicen. Teniendo un par de años más por delante voy a tratar de estar lo mejor
posible, y estar a disposición a ver si se pueden cumplir los sueños, que no es
otra cosa que jugar lo mejor posible en el mejor nivel y en los mejores
torneos. Estar tan cerca de los Juegos Olímpicos quizá uno se plantea… creo que
es el sueño de cualquier deportista participar de un torneo de esa magnitud. El
camino es largo, pero tenemos tiempo, hay que prepararse bien, estar ahí, hacer
lo que depende de uno, y después el resto ya vendrá”, manifestó.
En tanto, a partir del 4 de agosto vuelven
los entrenamientos con Los Leones de cara a una gira a Estados Unidos, a fin de
mes, con vistas para el Champions Trophy de fin de año, como así también
preparándose para Río 2016, torneo más
importante que se viene. “El equipo son 40 que venimos trabajando hace mucho,
somos un equipo grande, y muy bueno, y se trabaja muy bien, yo creo que si
seguimos trabajando así vamos a tener muy buenos resultados de acá en
adelante”, concluyó.
Si bien no cayó del todo con el logro en el
Mundial, aseveró que va “de a poco. Todavía no pude volver a Córdoba a ver a la
familia y los amigos, pero acá la gente cómo lo vivieron, nos contaban que se
levantaban temprano para ver los partidos, la verdad que eso te hace ir cayendo
de a poco. Es una sensación hermosa. Y con ganas de seguir estando, porque uno
quiere seguir viviendo este tipo de cosas”.
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