CON NOMBRE PROPIO
Flamante
campeón del TC Rioplatense, Fernando Cutini es uno de los mejores pilotos del
sur bonaerense; el oriundo de Ranelagh se propone para este año repetir el
título y así meterse en la historia de la categoría, con un bicampeonato.
El ámbito de
los autos para Cutini es bastante conocido, ya que no sólo él está ligado al
mismo, sino que su padre posee una empresa familiar en la cual se preparan
coches de carreras y además, su hermano Hugo corrió en el TC 2000. Es por ello,
que Fernando se siente en familia y aunque, comenzó de chico con las carreras, su
debut oficial fue en 1994; desde entonces no paró hasta convertirse en uno de
los grandes corredores de Berazategui.
Este honor
lo consiguió gracias al esfuerzo que puso para coronarse el número uno, por
primera vez en su trayectoria, en el 2011 y el año anterior, subcampeón, ambos en
el TC Rioplatense. “Uno se siente satisfecho por haber cosechado un torneo que
es por lo que van todos; ahora queremos meternos en la historia logrando un
bicampeonato”, aseguró.
Debido a
esto, Cutini tiene como objetivo para este 2012 “defender el título y tratar de
volver a ganar; corrimos dos carreras del torneo, las gané y estoy primero en
la tabla. La idea nuestra es ascender a una categoría un poco más grande de la
que estoy corriendo ahora, pero todo depende la situación económica, si podemos
conseguir publicidad con un poco más de plata para poder subir lo vamos a
hacer, sino seguimos en la que estamos”, certificó.
El TC
Rioplatense es la última clase antes de empezar los Torneos Nacionales, como
son el Turismo Carretera o TC Pista; pero para el piloto es “el escalón más
abajo y me gustaría escalar uno más, necesitamos auspiciantes para poder
alquilar un auto ya que son más caros”. En la misma, se compiten 12 carreras,
una por mes, por lo que no es tan exigente como el resto; en ella Cutini
representa a Berazategui y se enfrenta con pilotos de Chascomús, Morón, Monte
Grande y otros lugares de la zona.
Actualmente
está manejando un vehículo de una peña de Quilmes, donde únicamente va a correr,
sin embargo hasta hace dos años lo preparaba con su hermano. Así mismo,
sostiene que para él esto “es un hobby, no es profesional como lo están
haciendo muchos, lo mío es como un hobby. Trabajo en la empresa familiar de mi
viejo, así que trato de juntar publicidades para poder afrontar los gastos del
auto y no tener que poner plata de mi bolsillo”.
Para
Fernando subirse a un auto es distinto a todo, aunque “para algunos es una
locura, para mí es una adrenalina que uno sólo lo entiende; es lo mismo que al
que le gusta el cine o fútbol, quizá esto es más raro: ir arriba de un auto a
todo lo que da no es normal para muchos. A mi me genera algo especial, es con
lo que me desenchufo de mi trabajo, de mis problemas, para mi es como un cable
a tierra”, aseveró.
Como balance
de estos diez años de pasión y esfuerzo, Cutini ratificó que “es lindo pero
también es duro en el sentido que te lleva mucho tiempo particular. Es decir,
mientras hacía mi auto con mi hermano perdíamos muchas horas de descanso, de
estar con la familia o salir a pasear con amigos porque lo hacíamos fuera del
horario de trabajo. Hoy disfruto un poco más”. Con relación a su familia
declaró que “ahora están más acostumbrados. Mis dos nenas todavía sufren un
poco y no les gusta mucho que corra. Yo arranqué antes de que ellas nacieran
pero, ahora están amoldándose, igual no
sé cuántos años más correré pero bueno, estoy andando bien y ganando, quiero
seguir”.
Para
concluir, afirmó que “estoy pasando por un buen momento conductivo y estoy muy
confiado en poder volver a salir campeón”. A los 44
años, Cutini expresó que su sueño “es correr en el TC 2000, pero estoy grande
porque empiezan de chico; aún así estoy conforme con lo plasmado, además me
quedaron amistades, así que en ese sentido estoy echo”. Al parecer, habrá
Fernando Cutini para rato.
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